Una vacuna basada en ARN abre la puerta a tratar alergias múltiples con un único tratamiento
12 FEB 2026 - 11:36 CET
- Un estudio liderado por la Technical University of Denmark (DTU), en colaboración con el grupo de Alérgenos de la Universidad Complutense de Madrid, desarrolla una nueva inmunoterapia diseñada específicamente para pacientes polisensibilizados frente una familia de alérgenos.
- La estrategia se basa en una combinación de un alérgeno consenso, diseñado y sintetizado artificialmente, y la tecnología de vacunación mediante ARN mensajero, similar a la utilizada en las vacunas frente a la COVID-19, lo cual permite neutralizar los efectos de alérgenos tanto de alimentos como de pólenes
Madrid, 9 de febrero 2026.
Un equipo internacional de investigadores liderado por la Technical University of Denmark (DTU), en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid (UCM), IBIMA-Plataforma BIONAND (Málaga) y médicos especialistas de los hospitales Vall d’Hebron y Clínic de Barcelona, ha desarrollado una nueva aproximación terapéutica para el tratamiento de pacientes alérgicos a múltiples fuentes, incluidos alimentos y pólenes.
El estudio, que acaba de publicarse en la revista Nature Communications, presenta una innovadora plataforma de inmunoterapia dirigida específicamente a la alergia de individuos polisensibilizados frente a múltiples alérgenos homólogos, comunes en un gran número de alimentos. Estas alergias afectan a más de siete millones de personas, solo en Europa y esta aproximación podría sentar las bases para el desarrollo de futuras terapias frente a otras alergias complejas.
El sistema inmunitario del individuo alérgico reacciona de forma exagerada frente a proteínas generalmente inocuas, denominadas alérgenos. Los síntomas pueden manifestarse de forma leve, o derivar en cuadros más graves, pudiendo llegar a experimentar el paciente un choque anafiláctico. Los alérgenos generalmente son proteínas estructuralmente conservadas entre distintas especies vegetales, lo que provoca que una persona sensibilizada a un alimento pueda sufrir alergia frente a otros alimentos o pólenes por medio de alérgenos homólogos, pese a no haber existido en ningún momento contacto previo con fuentes.
Este es el caso del denominado síndrome alérgico por proteínas transportadoras de lípidos no específicas (nsLTP), una de las formas más frecuentes de alergia alimentaria en el sur de Europa. El alérgeno principal del melocotón es quizás el referente de esta familia de proteínas, que cuenta con hasta 40 homólogos distintos en numerosas frutas, frutos secos, legumbres y pólenes.
Actualmente, no existe un tratamiento sencillo para este tipo de alergias múltiples. En la clínica, si no es posible identificar la fuente primaria de sensibilización, se recomienda en la mayoría de los casos, evitar todos los alimentos implicados, una estrategia difícil de mantener cuando las fuentes alergénicas son numerosas y su ingesta accidental puede derivar en reacciones alérgicas graves. La única opción con potencial curativo a largo plazo es la inmunoterapia clásica, un proceso largo en el tiempo y que no siempre garantiza una protección completa y que puede provocar reacciones adversas durante el tratamiento, lo que conlleva una elevada tasa de abandono.
“Necesitábamos diseñar una terapia capaz de atacar varias alergias a la vez, de forma rápida y segura”, explica Esperanza Rivera-de-Torre, investigadora de la DTU y una de las autoras principales del estudio.
Para ello, el equipo combinó dos innovaciones clave. Por un lado, diseñaron un alérgeno consenso, una proteína artificial que representaba la “media” estructural de toda la familia de alérgenos responsables de la reactividad cruzada. Aunque esta molécula no existe en la naturaleza, contiene los elementos inmunogénicos comunes a los miembros más relevantes de esta familia, lo que permite inducir una respuesta inmunitaria frente a múltiples fuentes con una sola intervención. Su caracterización se realizó en el grupo de Alérgenos de la Facultad de Ciencias Químicas de la UCM.
Por otro lado, los investigadores emplearon tecnología de ARN mensajero para administrar este alérgeno, siguiendo un enfoque similar al empleado con las vacunas frente a la COVID-19. En este caso, el ARN actúa como un “caballo de Troya”. Las células del propio organismo sintetizan el alérgeno de forma controlada en su interior, produciendo la respuesta ofensiva del sistema inmunitario sobre las moléculas responsables de la alergia bloqueando su capacidad de desencadenar una reacción alérgica, y favoreciendo en cambio una respuesta inmunológica protectora.
Los experimentos realizados en modelos animales demostraron que esta inmunoterapia era capaz de inducir anticuerpos capaces de reconocer y bloquear alérgenos procedentes de distintas fuentes alimentarias y de pólenes, superando incluso la protección obtenida con la inmunoterapia con alérgenos naturales individuales. Además, la administración del tratamiento resultó segura en los modelos estudiados, sin provocar reacciones adversas durante la inmunización.
Aunque en un modelo de alergia grave los animales tratados aún mostraron ciertos síntomas tras la exposición al alérgeno, su perfil inmunológico sugiere que la optimización de la formulación y de la vía de administración podría permitir, en el futuro, desarrollar una solución terapéutica eficaz para estos pacientes.
En conjunto, este trabajo abre una nueva vía para el desarrollo de inmunoterapias más amplias, seguras y personalizables, y refuerza el papel de la colaboración internacional y de la Universidad Complutense de Madrid en la investigación biomédica de vanguardia.

